La cantidad más pequeña que todavía tiene nombre.

Una pizca es lo mínimo que el lenguaje se atreve a nombrar sin recurrir a un número. Este sitio se dedica a lo que viene después: las escalas, los instrumentos y las unidades con que hemos aprendido a medir aquello que ya no cabe en una palabra.

Regla de magnitudes — escoja una escala

El alcance de un paso o de un brazo extendido. Es la escala con que el cuerpo humano midió el mundo durante milenios: el pie, el codo, la braza, la vara.

Lecturas

10⁻³ → 10⁻²⁴

Las potencias de diez, una por una

Mili, micro, nano, pico, femto, atto. De dónde vienen los prefijos del Sistema Internacional y qué habita realmente en cada peldaño.

Instrumentos

Ver lo invisible

De las lentes pulidas por Leeuwenhoek al microscopio de fuerza atómica, que no mira: palpa.

Historia

Grano, escrúpulo, adarme

Las unidades diminutas de boticarios, orfebres y casas de moneda, y por qué tuvieron que desaparecer.

Proyecto

Sobre La Pizca

Qué es este sitio, para quién está escrito y de dónde salen sus contenidos.

Una idea que ordena todo lo demás

Medir es comparar. Toda medición consiste en preguntar cuántas veces cabe un patrón dentro de aquello que se quiere conocer, y esa pregunta se vuelve más difícil, no más fácil, a medida que lo medido se achica. Cuando el objeto es más pequeño que el instrumento, más pequeño que la luz con que se lo ilumina o más pequeño que la perturbación que introduce el propio acto de medir, la palabra «medir» empieza a significar otra cosa.

Ese desplazamiento es el hilo de este sitio. No se trata de acumular cifras asombrosas, sino de seguir el momento exacto en que cada método deja de servir y hay que inventar el siguiente.